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Al arte de contar una buena historia se le denomina Storytelling

¿Recuerdas el salto de Felix Baumgartner a una altura aproximada de 39.000 Metros? Fue el vuelo más alto en un globo tripulado y el salto de mayor altitud, batiendo estos 2 records. Esta misión se llamó Red Bull Stratos. Una historia como esta es capaz de recordarnos el lugar que ocupamos en mundo.

A la técnica de contar historias maravillosas donde el cliente conecta emocionalmente con tu marca se llama storytelling. No olvidemos que tus clientes compran tus productos por varios motivos y uno especialmente relevante es por sentirse identificado con los principios de tu marca.

Las buenas historias permanecen en el tiempo y gracias a ellas se generan acciones concretas capaces de proyectar el mensaje ideal para que nuestra marca sea valorada.


El elemento principal de una historia es la emoción

El ingrediente principal de la historia debe incluir un componente emocional con el que la audiencia empatice con el mensaje que estés proyectando. Aquí es donde podrán apreciar los valores de tu marca con los cuales identificarse. Por lo tanto, toca la fibra sensible y llega al corazón. Esto es muy estimulante porque al fin y al cabo todos somos humanos.

Apuesta por enamorar a tu público y engánchalo aportando estos elementos en tu proyecto de historia. Sobre todo, no olvides ser original y creativo para desmarcarte de tu competencia.

Una marca debe aportar a su público la experiencia que provoque remover sus conciencias, siempre de forma positiva, en clave de humor, amor y reflexión.


¿Qué quieres generar con tu historia?

Antes de decidirte a contar algo, piensa bien qué pretendes conseguir con tu historia y que herramientas vas a utilizar. Te recuerdo que la tendencia que más relevancia está teniendo actualmente es utilizar una estrategia basada en el videomarketing. Aquí te doy unas pistas a tener en cuenta para generar en buen tu relato:

  • Provoca una acción:

Pon en movimiento toda la maquinaria a tu alcance para que tu público se ponga en funcionamiento. Si tienes una empresa de calzado por ejemplo, transmite a tus clientes lo agradable que es dar un paseo en buena compañía y disfrutando del entorno. Encuentra esa frase que los levante del sofá y se vayan directos a comprar las zapatillas que tú vendes.

  • Un sentimiento:

Una emoción es un estado de ánimo que surge en las personas cuando se produce algo que las impresionan y como consecuencia de ello se crea un sentimiento. Precisamente, este es el componente principal de una historia, la emoción. Aquí es donde tenemos que conocer bien a nuestros clientes. Tenemos que saber como piensan para llegar a sus corazones con ese relato que a ser posible, esté basado en una historia real.

  • Un cambio de conciencia:

Vivimos en una época donde estamos bombardeados de información y a veces necesitamos parar y reflexionar. Los paradigmas de nuestra sociedad nos impulsan a vivir en un estado de alerta máximo sin apenas darnos cuenta de ello. Si crees que tu marca posee la fórmula que la gente necesita para vivir mejor, comunícalo con una historia. En conclusión, sé un agitador de conciencias y conmueve al público con una historia veraz.


Toda historia tiene una estructura

¿Qué hace a la historia que sea efectiva?
  • Considera tu posicionamiento y sé realista.
  • Recuerda por qué la cuentas y a quién se la cuentas.
  • Que sea fácil de compartir y esté viva.
  • Involucra a tu audiencia, hazla partícipe.
  • Ha de ser auténtica y coherente.
  • Que tenga sentido del humor, emoción y/o misterio.