CONSULTORÍA GRATIS

Pongamos como ejemplo que un cliente te pregunta: ¿Qué me cobrarías por hacerme una web?

Pues, nunca, nunca y nunca, debes responder al momento. La respuesta debe ir siempre en forma de presupuesto.

Y entregar un presupuesto requiere de un concienzudo estudio previo del proyecto que vayas a ejecutar. Por eso, es importante valorar todos los detalles como:

  • Los aspectos técnicos.
  • Análisis de su modelo digital.
  • Estudio de la competencia.
  • Funciones que tu trabajo cubrirá.
  • La forma de entrega (formatos, mantenimientos, etc.).
  • Especificar los plazos de entrega.
  • Informar del precio en cada etapa del servicio y gestión.
  • Poner una fecha de vigencia al presupuesto.
  • Detallar con exactitud todas las cláusulas.
  • Anotar de forma muy clara, lo que vas a recibir antes de comenzar a trabajar.
  • En ningún momento tienes por qué explicar al cliente paso por paso, cómo vas a desarrollar tu trabajo.

Cuando detectes que el cliente está preguntando más de lo necesario, tienes el derecho a comunicarle que le puedes contestar a todas sus dudas, siempre y cuando se acuerde una consultoría, siendo su precio x / la hora.

También le puedes informar de que si acepta el presupuesto, tendrás el detalle de no cobrarle la consultoría.

Recuerda que no cobras por lo que haces, sino por lo que sabes hacer.

¿Te has encontrado alguna vez en el caso en el que el cliente te ha sacado toda la información que necesitaba para contactar después con otra empresa y encargarle el trabajo?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *